¿Desagradecido?

J. Davy Crockett III
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“Mantenerse alerta, estar consciente y perfeccionar sus habilidades, es esencial en el mundo acelerado de hoy. Independientemente de su esfuerzo, mantenerse al tanto de nuevos desarrollos, mejorar las habilidades en comunicación y aumentar la perspicacia en los negocios es muy importante. Con esto en mente, hace varios años tomé el curso Dale Carnegie. Fue una gran experiencia, y fue muy útil en la dirección de mi negocio, en ese entonces.”

A medida que avanzaba el curso, algo que se mencionó me sorprendió, pero que resultó ser cierto. El instructor declaró: "¡Nunca espere gratitud! Si lo hace, usted resultará decepcionado. Si recibe gratitud, disfrútela y apréciela, porque es muy raro encontrarla". Aunque quizás tuve la sospecha de que pudiera ser cierto, oírlo decir sin rodeos fue una sorpresa para mi.

De hecho, ya sea entre clientes de negocios, empleados, amigos e incluso familiares, la falta de agradecimiento es bastante común y sin embargo, expresar gratitud es un acto de cortesía tan básico, y un signo de buenos modales, que es realmente decepcionante ver que se exprese en raras ocasiones.

Esto no es un fenómeno nuevo. En los días de Jesucristo, parece haber sido también una actitud predominante. Por ejemplo, cuando Jesús estaba de camino a Jerusalén desde Galilea, se encontró con diez hombres que eran leprosos, y que estaban excluidos de la sociedad debido a su enfermedad. Lucas registra el incidente de esta manera: "Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.” (Lucas 17: 12-19).

Imagínense: diez hombres fueron curados milagrosamente de una enfermedad mortal que los había convertido en marginados sociales, pero sólo uno de ellos consideró importante ir a agradecer a Jesús por ese milagro que lo sanó. Y, como revela el versículo, el hombre agradecido no era un hebreo, sino un samaritano, un miembro de un grupo tratado con desdén por los hebreos. ¡Qué comentario sobre la naturaleza humana!

El apóstol Pablo, instruyendo al joven evangelista Timoteo, advirtió que estas actitudes empeorarían. Él escribió: "También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios" (2 Timoteo 3: 1-4).

Nótese que, en esta larga lista de características indeseables, el ser "ingrato" o falta de gratitud, se enumera prominentemente. Pero hay una solución fácil, si estamos dispuestos a ponerlo en práctica. Si empezamos y terminamos cada día expresando nuestra gratitud sincera a nuestro Padre Celestial por Sus muchas bendiciones, Su gran plan y Su misericordia infalible hacia todos nosotros, entonces estaremos mucho más dispuestos a recordar y agradecer a otras personas con quienes interactuamos a lo largo de todo el día. Pablo lo puso de esta manera, recordándonos "Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús." (1 Tesalonicenses 5:18).

Debido a la presión de los acontecimientos en nuestra época tan estresante, podemos fácilmente pasar por alto esta cualidad básica e importante, pero los cristianos que obedecen a su Salvador pueden tener la ayuda divina para desarrollar esta cualidad propia del carácter de Dios en nuestras vidas. Para conocer más acerca de la intervención de Dios en las vidas humanas, lea nuestro poderoso folleto el Dios verdadero, pruebas y promesas y vea nuestro programa de El Mundo de Mañana, Respuesta a la oración, que será una verdadera ayuda para el desarrollo de una actitud de gratitud.

  Originally Published: 23 Diciembre 2016