El "perro negro"

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La depresión contagia a muchas personas. No estoy hablando de tener un mal día o de sentirse triste, o de lo que todos experimentamos de vez en cuando. La depresión a la que me refiero es el tipo de sentimiento que incapacita a una persona con sentimientos abrumadores y pensamientos oscuros y premonitorios que no se pueden superar fácilmente. Es el tipo de depresión que impulsa a las personas a hacer cosas desesperadas, a menudo irracionales, incluyendo el suicidio.

Es más común de lo que nos imaginamos y causa desdicha y dificultades indecibles. Hay varias causas para esta horrible condición. Los abrumadores sentimientos de culpa pueden ser ciertamente un factor. Las circunstancias resultantes de una vida de malas decisiones pueden llevar a la depresión. Y, los expertos dicen que una predisposición familiar o genética también puede ser un factor en esa condición.

Algunos personajes muy famosos lucharon contra la depresión durante gran parte de sus vidas, pero lograron el éxito en sus campos de actividad a pesar de su depresión. Uno de esos hombres de renombre fue Sir Winston Churchill. Se refirió a sus episodios de depresión profunda como el "perro negro"; y, sin embargo, Churchill superó esta tendencia a languidecer en la depresión oscura para convertirse en el líder que el mundo libre necesitaba en su hora más oscura de la Segunda Guerra Mundial. Superó una infancia infeliz y, la negligencia de sus padres, para convertirse en uno de los grandes líderes del siglo XX.

Ha habido otras personas de gran habilidad y carácter que superaron su naturaleza depresiva para alcanzar muchos logros. Al leer el libro de los Salmos, usted descubrirá que el rey David tuvo muchos altibajos emocionales y parecía escribir desde las profundidades de la desesperación.

En el Salmo 38:1–8, David se lamentó: “Eterno, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira. Porque tus saetas cayeron sobre mí, y sobre mí ha descendido tu mano. Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado. Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza; como carga pesada se han agravado sobre mí. Hieden y supuran mis llagas, a causa de mi locura. Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, ando enlutado todo el día. Porque mis lomos están llenos de ardor, y nada hay sano en mi carne. Estoy debilitado y molido en gran manera; gimo a causa de la conmoción de mi corazón”.

Uno puede escuchar la angustia en sus palabras en esta apasionada súplica para que Dios interviniera en su favor.

La depresión no es algo nuevo para el ser humano y puede superarse. La Biblia revela que el Espíritu Santo da un fruto que es la antítesis de la depresión. Pablo explicó esto en su carta a la Iglesia en Galacia: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley" (Gálatas 5:22-23).

Si usted padece del tipo de depresión conocida como el "perro negro" o trastorno depresivo persistente, es posible que necesite intervención médica o profesional para ponerlo bajo control; con todo, la Biblia es la ayuda más eficaz para traer paz mental a su vida. Pablo escribió a la iglesia en Filipos: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:6–7).

En nuestro sitio web, encontrará nuestro folleto gratuito titulado: ¿Qué es un verdadero cristiano? y otros recursos, que le serán de utilidad si usted o alguien por quien usted se preocupa está lidiando con esta condición tan común. No se demore en obtener y leer esta información. Se alegrará de haberlo hecho.