¡Mil millones de personas con hambre!

Díganos lo que piensa de este artículo

Según la oficina de alimentos de la ONU, más de mil millones de personas en el mundo padecen hambre.

Treinta naciones necesitan ayuda alimentaria, veinte de ellas en África. Expertos dicen que muchas familias "están economizando en ropa, escuela y atención médica básica solo para dar una comida al día a sus hijos. Sin embargo, no es suficiente". Según el director de campañas internacionales para Action Aid, un niño muere de desnutrición cada seis segundos. La clave para poner fin a esta terrible situación no es solo proveer alimentos, sino enseñar a las naciones a aumentar la producción (PA, 14 de octubre).

Dios prometió que la obediencia a sus leyes (no solo las leyes espirituales, sino también las leyes biológicas y agrícolas), traería abundancia de alimentos (Lv. 26:3-4). Pero el mundo ha elegido el camino de la explotación, el "camino de Caín" (Judas 11), que conduce a la destrucción. Jesucristo enseñó el "camino de Dios" (Mt. 22:16) e instruyó a su Iglesia a "predicar el evangelio a toda criatura" (Mr. 16:15). Nuestra misión es llevar las "buenas nuevas" del camino de Dios a un mundo con hambre y que ese "camino" conducirá en un futuro cercano a un mundo sin hambre, cuando "el que ara alcanzará al segador" (Am. 9:13).