Formidables, maravillosas son tus obras

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Mucho tiempo los científicos pensaron que mover los brazos al caminar es secuela del pasado evolutivo, cuando supuestamente caminábamos en cuatro patas.

Un estudio publicado en la revista de bioquímica Proceedings of the Royal Society B, pone de manifiesto la necesidad de mover los brazos al caminar. El investigador Steven Collins demostró que sin mover los brazos el esfuerzo para caminar aumenta un 12% o "el equivalente a caminar 20 % más rápido o llevar una mochila de 10 kilos". La investigación de Collins con robots reveló que los robots "tenían problemas para caminar sin brazos, y que tendían a girar y caer. Cuando añadieron brazos a las máquinas con movimientos libres, se movieron de un modo similar a los brazos humanos" (Cosmos Magazine online, 29 de julio).

Así que, en lugar de demostrar que el movimiento de los brazos es un rezago inútil de un pasado evolutivo imaginario, la investigación demuestra que el movimiento de los brazos es un elemento importante en el diseño, dando así mayor prueba de la existencia de un Diseñador y Creador. El rey David escribió: "Tú formaste mis entrañas;… Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;… No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra" (Sal. 139:13-15).