¿Esta Dios triste?

Brian Pomicter
Díganos lo que piensa de este artículo

Cuando era niño, mi abuela solía enviarnos copias de un periódico de Pensilvania llamado Grit, que solo publicaba buenas noticias. El Grit publicaba noticias y temas especiales dirigidos a la población rural en Estados Unidos, y alcanzó una circulación semanal de 100,000 copias en 1900, y casi medio millón de copias en su 50.º aniversario en 1932. El Grit aún se publica hoy como una revista bimestral; y la declaración memorable de su misión optimista se ha mantenido a través de los años.

El editor, Dietrick Lamade, escribió la siguiente norma editorial: "Siempre evite que el Grit sea pesimista. Evite imprimir aquellas cosas que distorsionan las mentes de los lectores o los hacen sentirse en desacuerdo con el mundo. Evite mostrar el lado equivocado de las cosas o hacer que las personas se sientan descontentas. No haga nada que estimule el miedo, la preocupación o la tentación ... Y siempre que sea posible, promueva la paz y la buena voluntad hacia los seres humanos. Dé a nuestros lectores motivación y fortaleza para sus tareas diarias. Y ponga pensamientos alegres, de ánimo y de satisfacción en sus corazones ".

Sería fantástico solo poder ver buenas noticias mientras miramos a nuestro alrededor. Los ateos dicen algo importante cuando miran al mundo y ven desacuerdos políticos, disparidad económica, confusión de filosofías sociales y frecuentes tragedias por violencia y guerra. Miran las tendencias a lo largo de la historia y notan, pero solo superficialmente, que muchas cosas han cambiado. Y se preguntan: "¿Por qué Dios permitió que las cosas fueran así?"

¿Está Dios enojado por lo que está pasando en el planeta Tierra? El estado actual del mundo parece respaldar la afirmación de que no hay Dios. Ciertamente, un Dios amoroso no hubiese permitido el caos y el sufrimiento a lo largo de la historia. ¿Pero quién es realmente responsable? Culpar a Dios por todos los problemas del mundo está de moda y es fácil, ya que los acusadores no creen que un Dios verdadero pueda responder de todos modos. Sin embargo, no pasará mucho tiempo para que el verdadero Dios intervenga y dé a conocer su presencia y su plan para toda la humanidad. Por ahora, Él está trabajando de acuerdo a su plan (Romanos 8: 21-23).

La razón por la cual la humanidad ha sido dejada para que haga lo que quiera es porque hace mucho tiempo le dio la espalda a Dios. En efecto, nuestros ancestros le dijeron a Dios que no se metiera en sus asuntos (Génesis 3: 8). Y hoy, esa misma actitud es universal. Es evidente en el desprecio generalizado a los principios básicos de los Diez Mandamientos. Entonces Dios ha cumplido nuestros deseos y nos ha dejado solos para escribir las lecciones de miseria y de tristeza mediante nuestra experiencia colectiva.

Pero no piense que un Dios amoroso es indiferente a lo que está sucediendo. Jesucristo se entristeció por lo que vio durante su ministerio inicial. El profeta Isaías escribió acerca de Él:  "Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos "(Isaías 53:3). Este es el mismo personaje de la Deidad que observó a la humanidad antes del diluvio de la época de Noé. Moisés escribió acerca de Su tristeza en aquella ocasión: "Y vio el Eterno que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió el Eterno de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón" (Génesis 6:5-6). Dios se "arrepintió o apesadumbró" de la penosa situación de la humanidad en ese momento. Y hoy, Él tiene mucha tristeza por los problemas que existen en el mundo.

Afortunadamente, las buenas noticias provienen de una fuente más efectiva que el Grit. Justo sobre el horizonte de los eventos de hoy, el verdadero Dios de la Biblia, habiendo estado lleno de tristeza, establecerá su Reino para enseñar un estilo de vida que, cuando se siga, producirá alegría, satisfacción y plenitud sin paralelo para todos (Hechos 3: 19-21).

Para aprender sobre este plan ordene nuestro folleto gratuito “Las fiestas santas: El Plan maestro de Dios".