Padres educando a sus hijos

Sheldon Monson
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¿Qué es un hombre? ¿Qué debe creer un hombre? ¿Cuáles son las responsabilidades de un hombre? ¿Cómo debe comportarse un hombre? Estas son algunas de las preguntas más importantes en la vida de un niño. Las Escrituras nos muestran que los padres tienen un papel vital en ayudar a sus hijos a convertirse en hombres.

Padres, ¿cuánto tiempo y energía han invertido en la vida de sus hijos? Su presencia en sus vidas es la clave de su éxito. Pero la presencia por sí sola no es suficiente. La inversión más importante que los padres pueden hacer en la vida de sus hijos es impartirles valores espirituales y morales sólidos. Si deseamos que nuestros hijos un día se conviertan en hombres de carácter, hombres de principios, buenos esposos y padres, entonces estos valores se deben enseñar y deben ser inculcados, desde una temprana edad.

No podemos asumir descuidadamente que nuestros hijos de alguna manera crecerán y se convertirán en buenos hombres sin darles orientación y dirección a lo largo del camino. Cuando un hijo hace algo bien, el padre sabio lo reconoce. Él alienta y elogia el buen comportamiento. Un padre amoroso también toma tiempo para corregir e instruir a su hijo cuando hace algo mal.

Como padres, debemos enseñar a nuestros hijos a ser honestos y rectos. ¡Debemos enseñar a nuestros hijos a hacer lo correcto, incluso cuando nadie está mirando! Proverbios 11:3 dice: "La integridad de los rectos los encaminará, pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos." Cuando el padre establece límites y defiende la verdad, el carácter de un hijo se fortalece. Los hijos necesitan saber que hay un Dios omnipotente y omnipresente que nos ha dado un código de conducta para vivir conforme a lo que dice la Biblia. Y debemos enseñarles que guardar los mandamientos de Dios lleva a la vida, y que sus leyes no son una carga sino una bendición. ¡Deben crecer sabiendo por su propia experiencia que una vida piadosa es una vida abundante!

Uno de los principales deberes de un padre es preparar a sus hijos varones para el matrimonio. Nuestros hijos deben ser instruidos para amar, respetar y honrar al sexo opuesto. En Efesios 5:25, Pablo fue inspirado a escribir: "Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella". En 1 Pedro 3:7, la Escritura nos instruye a dar "honor a la mujer, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo." Los muchachos necesitan aprender que un hombre verdadero tiene valor y está dispuesto a sacrificar sus deseos, y aun su vida, por sus seres queridos.

Los niños necesitan aprender que es responsabilidad del hombre proveer para su familia. En 1 Timoteo 5:8 leemos: "porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo." El trabajo duro es bueno para nosotros, tanto fisiológicamente como psicológicamente. Sin embargo, una ética de trabajo no llega automáticamente. Los padres deben ayudar a sus hijos a desarrollar una ética de trabajo mientras son muy jóvenes. Incluso los niños varones cuando son pequeños pueden aprender a asumir tareas pequeñas específicas alrededor de la casa y el patio. Los muchachos adolescentes pueden ser capaces de asumir responsabilidades más complejas, o incluso trabajar fuera del hogar cuando no están en la escuela. Sin aprender el valor del trabajo duro, los niños no crecerán para ser hombres de éxito.

En todo esto, los padres deben preguntarse: "¿Qué tipo de ejemplo debo establecer?" Algunos niños crecen sin el ejemplo de un padre, y enfrentan desafíos especiales para aprender lo que se necesita para ser un hombre. Como padres, debemos ser especialmente respetuosos de la enorme carga que enfrentan las viudas y otras madres solteras que crían a los niños. Cuando Dios nos ha dado el increíble privilegio de ayudar a nuestros hijos a convertirse en adultos piadosos, ¿cómo podemos atrevernos a esquivar esta importante responsabilidad?

Los padres exitosos no sólo saben lo que creen; lo practican. Dios nos está observando, y nuestros hijos nos están observando. Con su ayuda, podemos llegar a ser el tipo de padres que nuestros hijos realmente necesitan. Para obtener más información, lea nuestro folleto informativo y útil, “Por qué es tan difícil criar hijos”.