Esperanza de cambio

Brian Pomicter
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Últimamente se escuchan muy pocas noticas que nos permitan ser optimistas en cuanto al futuro. Todo indica que la vida podría ser aún más difícil. Muchas personas miran a su alrededor y se desalientan por lo que ven, otras han perdido la esperanza.  Pero, ¿hay alguna razón verdadera  para tener esperanza?

En lugar de enfrentar la realidad, muchos buscan la comodidad en el escapismo. ¿Siente usted que encaja en esta descripción? ¿Ha intentado dejar de lado sus preocupaciones sobre el futuro por la distracción del entretenimiento y el sexo, u ocultar su miseria consumiendo alcohol o drogas?

Hay un mejor camino. Hay un verdadero Dios vivo que nos ofrece un futuro increíblemente brillante, independientemente de lo que ahora enfrentemos o de lo que hayamos hecho en el pasado.

El apóstol Pablo escribió sobre esto en una carta a los cristianos en Corinto. " ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros… ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6: 9-11).

Cualquiera que sea nuestro pasado, no importa cuán oscuro, largo y vergonzosa haya sido nuestra situación, existe esperanza para el futuro. En el momento en que damos la vuelta y comenzamos a caminar de acuerdo a la ley del amor a Dios y amor al prójimo, todos nuestros pecados pasados ​​pueden ser cubiertos con la sangre de Jesucristo.

Esto es alentador, ya que el propósito de Dios es usar a personas con pasados diferentes para bien, gobernar como reyes y sacerdotes bajo la autoridad Jesucristo en Su Reino venidero. El apóstol Juan escribió: "y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra" (Apocalipsis 5: 9-10).

Jesús comenzó su Iglesia con el propósito de preparar a quienes Él llama para que puedan servir en el Reino y formar parte de la Familia de Dios. Como el autor y consumador de nuestra salvación, Él nos ayudará a hacer los cambios necesarios para tener un futuro mejor.

¿Desea un mundo diferente y mejor? Usted puede formar parte de la solución. El apóstol Juan también escribió: "Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre; y le daré la estrella de la mañana" (Apocalipsis 2: 26-28).

La Iglesia del Dios Viviente, siguiendo los pasos de la Iglesia original del primer siglo, tiene la obligación de predicar el evangelio para dar testimonio, anunciar las buenas nuevas del Reino de Cristo, y su regreso como Rey de Reyes y Señor de Señores.

El Reino venidero es la única esperanza verdadera que existe en un mundo de problemas cada vez más intensos. Usted no necesita ser consumido por el presente o por su pasado, pues sea lo que sea que haya sido, Dios le ofrece redención y la oportunidad de ser feliz y productivo en el Reino venidero. Para obtener más información acerca de su futuro, solicite y lea el folleto “El maravilloso mundo de mañana ¿Cómo será?” y asegúrese de leer las buenas noticias en la revista El Mundo de Mañana, las transmisiones y los comentarios en “elmundodemanana.org”.