El Universo alterno de Satanás

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El diablo y sus demonios ofrecen un mundo nuevo y extraño en el que lo bueno es malo y lo malo es bueno.

¿Rechazará usted las mentiras de Satanás, o caerá víctima de sus engaños?


En tiempos muy antiguos, el arcángel Lucero se rebeló y se convirtió en Satanás, el “adversario” de Dios. Desde entonces, este ser maligno se ha empeñado en destruir la creación de Dios a como dé lugar. Quiere que aceptemos sus mentiras como si fueran realidad. ¿Caerá usted entre las víctimas de sus planes malignos para destruirle?

Muy pocos entienden el significado de los cambios masivos que se están produciendo en nuestra sociedad. No ha habido tanta confusión general y en tantos aspectos desde los días de Sodoma y Gomorra. Es así especialmente ahora a causa del amplio abuso de la tecnología. Al lograr el control casi total de los medios de difusión, Satanás, que es muy real, puede “manipular” el pensamiento, las actitudes y las acciones de miles de millones de personas, especialmente de la generación más joven.

Quienes somos mayores y hemos tenido que sufrir y aprender muchas lecciones en la vida, debemos haber aprendido a no pasar por alto las últimas distorsiones sociológicas y sicológicas maquinadas por el diablo. Debemos saber, por años e incluso decenios de experiencia, que muchas de estas ideas ¡sencillamente no funcionan! Si algún joven presentador de radio o televisión lee un guion preparado según el cual se están infringiendo los derechos humanos de las personas si los varones pervertidos no pueden “declarar” que son mujeres y utilizar los baños y duchas reservadas para las mujeres al lado de nuestras hijas y esposas, nos molesta porque comprendemos que estas ideas están totalmente erradas. Sencillamente “no funcionan” ¡y no traerán buenos resultados!

No obstante, al caer miles de millones de jóvenes bajo la influencia de Satanás, en una serie de modernas situaciones como esta, resulta obvio que el diablo está adquiriendo un control más completo que nunca sobre nuestra sociedad, dada la naturaleza omnipresente de nuestros medios de difusión. Satanás puede “bombardear” al público con sus ideas falsas por medio de la televisión, la radio, la prensa, la internet y otros medios más que la gente sintoniza muchas veces cada día.

El Dios Todopoderoso sabía que esto iba a ocurrir. Por eso advirtió a los primeros cristianos que antes de su conversión ellos, como el resto del mundo, seguían “la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:2).

La Biblia dice claramente que Satanás el diablo es un querubín poderoso que se rebeló contra el Creador; y Dios permite por ahora que sea “el dios de este siglo”, quien cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:3-4).

El propio Hijo de Dios, Jesucristo, sabiendo muy bien que Él y el Padre han “permitido” que Satanás asuma este cargo por ahora, dijo lo siguiente a sus discípulos días antes de morir: “No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí” (Juan 14:30). Para que la humanidad comprendiera cuán abismal sería su caída apartada de Dios, el Dios verdadero está permitiendo que el diablo monte todo un “Universo alterno” en la manera como la gente ve muchos aspectos de la vida. Esto afecta no solamente su pensamiento, sino también sus acciones.

El cine y la televisión presentan la relación sexual entre un hombre y una mujer no como parte de un compromiso matrimonial serio sino como un “juguete” para disfrutar de cualquier manera que los seres humanos, en su confusión, deseen. Es así como Satanás ha logrado destruir el profundo sentido de respeto que hombres y mujeres deberían tener por todo lo relacionado con la sexualidad. Satanás ha manipulado a los productores, escritores y directores de cine y televisión para que presenten una y otra vez a hombres y mujeres cohabitando en diversas situaciones. A menudo, se vale de la “comedia” para hacer más “divertido” el comportamiento licencioso y para que queden mal los que se atrevan a oponerse.

Satanás, sin duda, es muy astuto. Es capaz de manipular el pensamiento de los jóvenes… ¡y de todos nosotros, si no tenemos cuidado!

El resultado del camino de Satanás

Satanás también se esfuerza por “borrar” la demarcación entre la manera como debemos vivir y actuar como hombres y como mujeres en una sociedad decente. Ahora va al extremo de trabajar con personas influyentes en el cine, en los medios en general e incluso en la política para que crean, entre otras ideas absurdas, que los hombres pueden “decidir” convertirse en mujeres y las mujeres pueden “decidir” convertirse en hombres. Un sitio de noticias en la red presentó el siguiente informe el 2 de junio del 2015:

“El doctor Paul R. McHugh, antiguo jefe de psiquiatría del hospital Johns Hopkins y actual profesor distinguido de servicios en Psiquiatría de la misma institución, dijo que el transexualismo es un ‘trastorno mental’ que merece tratamiento, que el cambio de sexo es ‘biológicamente imposible’ y que las personas que promueven la cirugía de reasignación sexual están promoviendo y colaborando con un trastorno mental.

El doctor McHugh, autor de seis libros y por lo menos 125 artículos médicos revisados por sus pares, explicó hace poco en la prensa que la cirugía transexual no es la solución para personas que sufren un ‘trastorno de suposición': la noción de que su masculinidad o femineidad es diferente de la asignada a ellos biológicamente por la naturaleza.

También informó sobre un estudio reciente que muestra que el índice de suicidios entre personas transexuales que se hicieron cirugía de reasignación es 20 veces mayor que entre personas que no lo hicieron”.

¡Reflexionemos!

Jesucristo dijo: “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:20). Los “frutos” o resultados de la vida homosexual ¡son absolutamente espantosos!

Prácticamente todas las autoridades reconocen que el índice de muertes prematuras entre quienes practican el homosexualismo es mucho mayor que para heterosexuales. Esos individuos confundidos están acortando su vida con su conducta pervertida. Las estadísticas indican que tienen muchas más dificultades emocionales que las personas normales. El comentario del doctor McHugh en el sentido de que el índice de mortalidad para personas transexuales es veinte veces mayor que para personas normales ¡es impresionante! No obstante, por influencia de Satanás, el diablo invisible, los periodistas, así como el cine y muchos de los legisladores simplemente aceptan ese estilo de vida perverso, junto con toda suerte de comportamientos que traen sufrimiento, angustia y muerte prematura.

¿Por qué? Porque la causa es una fuerza invisible que ellos sencillamente no entienden. Como han rechazado la única fuente y origen de la verdad, que es la Biblia, no pueden o no quieren entender que hay un espíritu pervertido muy real el cual está influyendo poderosamente en cada aspecto de nuestra sociedad actual. ¡Satanás realmente es el “dios” de este siglo!

Satanás logra de algún modo que algunas mujeres “deseen” ser como los hombres. En este deseo se refuerzan unas a otras y las refuerzan los medios y otros factores, de modo que se esfuerzan y obligan a sí mismas a hacer cosas para las cuales no están preparadas ni física ni emocionalmente. Entonces, tenemos algunas mujeres empeñadas en ser policías o soldados del ejército; y en ocupar otros cargos militares que exigen fuerza y capacidad fuera de lo usual, que no concuerdan con las dotes naturales de una mujer.

Todo esto, como es lógico, las aleja del hogar, del esposo y los hijos. Así también, Satanás logra trastornar el orden normal, atacar la estructura familiar y empujar a los seres humanos hacia ámbitos que estén fuera de lo normal y que no traen felicidad genuina y permanente a la mayor parte de la sociedad. Millares de niños quedan privados de su propia “mamá”, que no está en casa cuidándolos ni está formando debidamente a la siguiente generación de seres humanos hechos a la imagen de Dios.

La maldición del aborto

Otro aspecto de la existencia humana que es blanco de los ataques de Satanás es el valor de la vida humana. Como la sexualidad quedó reducida a una “diversión” para disfrutar independientemente de que produzca o no “buenos frutos”, se dice que ya no es necesario ejercer control en materia de sexualidad. Se dice que está muy bien traer hijos al mundo fuera del matrimonio y cuando se desee hacerlo. ¡Nadie dice que se detengan! Enseñar el dominio propio en este sentido podría tomarse como una “violación de los derechos de la mujer”.

Viendo las cosas de este modo, las mujeres se sienten “libres” para tener relaciones sexuales ilícitas y descuidadas y luego matar al pequeño ser humano concebido como resultado de sus acciones irresponsables. Ese niño muerto puede ser también una niña, y entonces, ¿en qué quedan los “derechos de la mujer”? Como siempre, Satanás se vale de los medios informativos e incluso de ministros falsos que se hacen pasar como ministros de Jesucristo para incitar a la gente a seguir adelante, a “divertirse” y a creer que no habrá una pena que pagar. Así, en vez de convertirse en madre, ¡la mujer se convierte en asesina!

Aquí también, incontables artículos e informes hablan de las profundas cicatrices sicológicas que llevan adentro millares de mujeres que se dejaron arrastrar a esta práctica del infanticidio por las supuestas “autoridades”. Estas mujeres, jóvenes y confundidas, se convierten en víctimas voluntarias del razonamiento pervertido de sicólogos, sociólogos y otros que les dicen que un feto, los comienzos de un ser humano dentro de su propio cuerpo, no es “humano”. Oyen decir que es solo un trozo de basura del cual pueden “deshacerse” sin pensar en las consecuencias.

En cambio, si aprendemos que la Biblia realmente es “la mente de Dios en forma impresa”, que realmente es la Palabra o Mensaje que viene del Creador, ¡entonces debemos comprender cuál es la voluntad de Dios al respecto! Según la Biblia, el Dios Todopoderoso le dijo estas palabras a Jeremías: “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones” (Jeremías 1:5).

¿Qué tal que le hubieran enseñado a la madre de Jeremías que él era solo un “desecho” que se podía tirar en la basura, y no alguien a quien el Creador “conoció” como ser humano y santificó o “apartó” como profeta de Dios desde antes de nacer?

Dios inspiró al apóstol Pablo para que narrara cómo Dios “me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia” (Gálatas 1:15). El Dios Todopoderoso eligió y apartó al gran apóstol desde el vientre materno. ¡A él no lo tiraron en la basura como un simple desecho de alguien! ¿Comenzamos, pues, a ver la miseria de toda una sociedad en la cual más de 50 millones de seres humanos inocentes han sido asesinados de este modo por causa de aquel pecado moderno que es el aborto?

Nuestra descomunal codicia

A menudo no miramos “entre bastidores” y por eso no vemos que algunos de los pecados mencionados se propagan, al menos en parte, por la codicia y el ansia de ganar dinero. ¿Cuánto más puede ganar un médico cobrándole a una mujer unos cientos de dólares por matar a su hijo? ¿Cuánto más pueden ganar los medios de difusión promulgando el estilo de vida homosexual en vez de revelar sus males y detenerlo antes que se apodere de la sociedad entera?

Es vital que todos nuestros lectores comprendan plenamente cómo los líderes de los medios informativos, especialmente los que trabajan en publicidad y ventas, se lanzan sin vergüenza detrás de cualquier moda que ven apoderándose de la sociedad ¡para ganar dinero con ella! Inconscientes de Dios, dejando a Dios siempre por fuera, se disponen a acoger casi cualquier cosa que se le ocurra a Satanás en su “Universo alterno”. A quienes creemos en la Biblia, el Dios Todopoderoso nos advierte: “Los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores” (1 Timoteo 6:9-10).

Ciertamente, el que cae en estas tentaciones y codicias tendrá como fin lo que indica el pasaje anterior: “destrucción y perdición. Recuerde, “tener” dinero no es malo, pero sí lo es el amoral dinero, que se convierte en una raíz de “todos los males”.

Dios sabía muy bien de qué hablaba, y vemos que esas palabras se hacen realidad ante nuestros ojos cuando varias grandes empresas boicotean al estado de Carolina del Norte por aprobar una ley que les dice a los hombres que deben usar el baño correspondiente a su identidad biológica, ¡no a la identidad “preferida” que se les ocurra, con el objeto de utilizar el baño de las mujeres!

Al mismo tiempo, todos debemos pensar en nuestra propia codicia y nuestra inclinación a transigir con el fin de ganar más dinero. Porque es cierto que el dinero se ha convertido en tema importante en los tiempos modernos, y que la gente está dispuesta a “venderse a Satanás” de muchas maneras con tal de “avanzar” y ganar más dinero. Lo que no comprenden es que el fin de todo esto es la muerte.

Quienes infringen el camino de la rectitud, a corto plazo “parecen” prosperar y ser más felices. Pero las leyes de Dios son como la ley de la gravedad. Siempre funcionan. ¡Uno siempre sufre cuando transgrede los diez mandamientos! Por tanto, la Palabra inspirada de Dios nos dice: “Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte (Proverbios 14:12).

Mientras escribo, los medios están publicando más y más artículos y piezas informativas en que se describen las diversas perversiones que están “apoderándose” de diferentes partes de la sociedad, ¡que se ha tornado en “el Universo alterno de Satanás!” Estoy mirando un artículo en un número reciente de una publicación bastante seria del cristianismo “tradicional”, la cual no suele recurrir a afirmaciones ni ataques estrambóticos. La autora Hazel Torres describe lo siguiente:

“Según definición del autor y académico cristiano Timothy George, sologamia ‘es el matrimonio de alguien consigo mismo, no viniendo al caso la masculinidad ni la femineidad, si bien parecen ser ante todo mujeres quienes lo hacen’. Aunque se dice que tan extraño ‘arreglo matrimonial’ lleva más de 20 años de existencia, no ha ganado muchos adeptos… hasta recientemente… Pero desde el año pasado, por lo menos cuatro mujeres se han casado consigo mismas, en ceremonias vistosas como las de un hombre con otro hombre. En enero del año pasado, el Houston Chronicle informó que Yasmín Eleby ‘se casó consigo misma en el museo de Cultura Afroamericana de Houston… en una vistosa ceremonia con diez damas de honor, más familiares y otros invitados presentes para celebrar el suceso’ (3 de febrero del 2016)”.

Todo lo anterior es la reafirmación de la advertencia dada por el apóstol Pablo respecto de los filósofos y “pensadores” de su época: “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen (Romanos 1:26-28).

Nuestra sociedad actual, que está convirtiéndose en “el Universo alterno de Satanás”, se empeña en continuar por el mismo rumbo de los seres humanos que no quieren “tener en cuenta a Dios”. El resultado es que gran parte de la sociedad está adquiriendo una mente “reprobada”, que solo puede conducir a dolor, angustia y muerte prematura para millones de personas. Todo es porque la gente no quiere creer que Dios es real. No quiere hacer lo que Él manda en su Palabra inspirada. Por eso Dios intervendrá pronto en los asuntos humanos como nunca antes en la historia. Enviará a Jesucristo nuevamente a la Tierra para establecer una sociedad que recibirá su ley dentro del corazón y la mente de todos los seres humanos (Jeremías 31:31-33).

El tema es tan vasto, amigos, que voy a detenerme aquí. Pero me propongo escribir un folleto entero sobre este tema vital, que anunciaremos más adelante. Espero que ustedes lean y estudien ese folleto para comprender mejor la “mente de Satanás” y cómo él está, de hecho, apoderándose de la sociedad, de usted y de todo el mundo que le rodea.

¡Que Dios nos ayude a todos a “despertar” y a salir de la sociedad actual! ¡que sin duda es una “Babilonia” moderna! A todos los que buscan la vida eterna en el Reino de Dios, les dice: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el Cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades” (Apocalipsis 18:4-5).

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