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Desencadenados

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En los programas de noticias nocturnos, a menudo hay personas importantes que son "llevadas a la fuerza", esposados hacia o desde el Edificio de Justicia mientras los fotógrafos capturan toda la acción. En cuestión de minutos, salen las “¡Últimas noticias!” y el flash de las cámaras fotográficas disparan las imágenes que se verán en todo el mundo. Los encadenados se sienten mortificados, totalmente humillados, ya que su reputación queda empañada y su vida arruinada.

Si bien este trato severo alguna vez se usó solo para tratar con delincuentes potencialmente perturbadores, ahora se usa a menudo en delitos menores que involucran a acusados no violentos en casos de notoriedad como un método para quebrantar el espíritu de la persona arrestada.

En una época anterior, algunos prisioneros locales o estatales que cumplían penas de cárcel eran enviados a una “cuadrilla de presos”, para realizar trabajos de obras públicas, mientras estaban conectados entre sí por cadenas y bajo la supervisión de guardias armados. Estas prácticas “correccionales” alguna vez fueron comunes.

Las cadenas tienen muchos usos necesarios en la industria, la perforación, la minería, la construcción, el transporte en camiones y campos marítimos. El uso de cadenas puede ser positivo o negativo, dependiendo de su uso, pero, aun así, a menudo se asocian con el encarcelamiento o la esclavitud.

Los apóstoles de Jesucristo enfrentaron cadenas y encarcelamiento al llevar a cabo la comisión de proclamar Su evangelio. Herodes persiguió brutalmente a la Iglesia primitiva y ejecutó a Santiago, uno de los Doce Apóstoles originales. “Y viendo [Herodes] que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura. Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen” (Hechos 12:3-4). Parece que hubo alguna motivación política para el arresto, ya que Herodes quería complacer a los enemigos de Pedro. Es posible que el apóstol Pedro fuera “llevado por la fuerza” a prisión entre gritos y burlas de los transeúntes. Pero la historia no termina ahí.

Durante la noche, Pedro dormía encadenado entre dos guardias. “Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.  Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme” (Hechos 12:7-10). Cuando salían de la prisión, las puertas se abrieron solas ante ellos. Entonces los ángeles libertadores desaparecieron y las cadenas no pudieron frustrar el propósito de Dios.

Otros dos siervos de Dios, Pablo y Silas, estaban en Tiatira cuando sus actividades molestaron mucho a los lugareños:

“Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas.  Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo. Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron” (Hechos 16:22-26).

Estos relatos bíblicos demuestran que Dios no permitió que Su Obra fuera detenida por autoridades que intentaron encadenar a Sus siervos. Más tarde, el apóstol Pablo estuvo encarcelado durante años, pero pudo escribir las cuatro “Epístolas en prisión” (Efesios, Filipenses, Colosenses y Filemón) mientras estaba confinado y encadenado.

Hoy, la Obra de predicar la Buenas Noticias del venidero Reino de Dios y Su plan para la salvación de la humanidad continúa en todo el mundo. Es la misión de la transmisión y las publicaciones de El Mundo de Mañana. Tal como en la época de los apóstoles, presentamos poderosamente las verdades de la Biblia, mostrando la influencia de Satanás en la sociedad al exponer los pecados de la inmoralidad sexual, la perversión, el aborto, el odio y mucho más. También explicamos las profecías bíblicas de una época venidera de grandes problemas y condiciones mundiales inestables que se avecinan y que resultarán en una terrible pérdida de vidas. Escuchar este mensaje hace que algunos se enojen y se molesten. Los gobiernos de varios países consideran estas verdades “discurso de odio” y se niegan a transmitir algunos de nuestros programas, basados en el cumplimiento de los Diez Mandamientos, que nos enseñan a amar tanto a Dios como al prójimo. No predicamos el odio hacia los demás, pero sí hacemos brillar la luz de la verdad, que puede entrar en conflicto con las leyes “políticamente correctas” aprobadas por las legislaturas humanas.

Estas jurisdicciones con leyes o regulaciones restrictivas a menudo intentan obstaculizar o incluso detener la Obra, “encadenando” o restringiendo en sentido figurado nuestros esfuerzos por llevar a cabo las instrucciones dadas por Jesucristo en Mateo 28:18–20. Pero continuaremos, sin miedo y desencadenados, cumpliendo esta Gran Comisión mientras Dios nos dé el poder para continuar.

Sus oraciones y apoyo son una parte importante de esta Obra de alcance internacional. Si está interesado en obtener más información, no dude en comunicarse con el pastor de la congregación más cercana a usted. También, asegúrese de consultar el recurso de estudio gratuito ¿Dónde está la verdadera iglesia de Dios